Blefaroplastia Quirurgica

Blefaroplastia Quirurgica

Blefaroplastia Quirurgica

Información sobre el tratamiento:

Doctor: D. Agustín de la Quintana

Tiempo intervención: 1-2 horas.

Anestesia: Local con sedación

Hospitalización: No se requiere

Recuperación: Generalmente periodo de recuperación corto

Resultados: Duraderos

 

La Blefaroplastia Quirurgica o cirugía de parpados,  es uno de los procesos estéticos más demandados en la actualidad. Se caracteriza por ser un procedimiento quirúrgico personalizado, ya que se ajusta a las características de la piel o grasa de los párpados tanto inferiores como superiores dependiendo de cada paciente. Pretende eliminar el exceso de grasa de los párpados superiores o inferiores, para corregir la caída de los párpados y/o de las bolsas inferiores. Con esta intervención se consigue eliminar esa sensación de cansancio o pesadez en la mirada, consiguiendo que ésta sea más amplia y joven.

La idea de que esta cirugía consiste en eliminar toda la grasa y piel posibles es, no solo anticuada, si no que proporciona malos resultados para muchos pacientes. Algunos pacientes requieren la eliminación de piel y grasa, pero muchos otros requieren en realidad una redistribución de volúmenes e incluso el aportar tejido graso perdido con la edad mediante técnicas de micro-lipofilling.

¿Cómo se realiza la Intervención?

La blefaroplastia es una operación ambulatoria sencilla y con una recuperación relativamente rápida. De hecho, se realiza sólo con anestesia local y sedación. Gracias a esto, el paciente no notará nada durante el proceso.  El personal de enfermería de quirófano se encargará de que el paciente se encuentre cómodo y tranquilo. Entonces, se aplica la anestesia, se comprueban las constantes y se da el visto bueno para comenzar la intervención.

La sencillez de la blefaroplastia la convierte en un tipo de operación ambulatoria, que no requiere de ingreso por parte del paciente. Una blefaroplastia simple puede durar entre 30 y 45 minutos, pero si se lleva a cabo de manera conjunta con una blefaroplastia inferior o superior, o con un lifting, puede llegar a durar 3 horas.

Después de la cirugía, el paciente esperará una hora aproximadamente en observación, y ya estará listo para marcharse a casa.

Postoperatorio y complicaciones

El postoperatorio de una blefaroplastia es una de sus mayores ventajas. Aunque la intervención se realiza en una zona sensible como los ojos, podemos hablar de un postoperatorio indoloro -aunque es posible sentir ciertas molestias-, sin cicatrices y con resultados visibles desde prácticamente el primer momento, si bien el paciente deberá esperar unos días a que baje la hinchazón de la zona para admirar el resultado. Además, permite volver a la rutina enseguida.

Con respecto a las complicaciones, además de las propias de toda operación, debemos señalar el riesgo que existe de eliminar demasiada piel, por lo que el paciente puede tener complicaciones para cerrar los ojos completamente. Tras la intervención pueden surgir hematomas, infecciones, quistes de inclusión y ojeras. En algunos casos hay problemas de cicatrización; también se puede producir la caída del párpado superior (ptosis palpebra) o la eversión del inferior (ectropión). El paciente también puede manifestar visión borrosa.

Cuidados tras la intervención

El médico aconsejará al paciente reposo durante 7-10 días y que descanse con la cabeza ligeramente levantada. El paciente deberá usar colirios durante 3-4 semanas. Es normal que los primeros días los ojos estén hinchados y aparezcan hematomas. El cirujano podrá recomendar la aplicación de compresas frías. Se debe evitar la exposición solar durante un mes. Pasado ese tiempo, deberán protegerse las cicatrices con protección solar durante algunos meses.

Contraindicaciones

Una de las contraindicaciones de la blefaroplastia, es que no está recomendada para personas con problemas de salud que puedan aumentar el riesgo de la intervención facial. Asimismo, tampoco se recomienda para embarazadas y para pacientes con problemas de sequedad de ojo, a aquellos hipertensos, diabéticos, que sufran desprendimiento de retina, con problemas de cicatrización, con infecciones activas, o con problemas de coagulación sanguínea.

Por otro lado, el doctor tampoco recomienda realizarla a pacientes que tengan unas expectativas demasiado altas en los resultados.