Tratamiento del vaginismo con toxina botulínica

Tratamiento del vaginismo con toxina botulínica

Tratamiento del vaginismo con toxina botulínicaEl vaginismo se define un trastorno sexual femenino en el cual se produce la contracción anormal de los músculos perivaginales durante la penetración vaginal, haciéndola muy dolorosa y en muchos casos, imposible.

Durante mucho tiempo, los tratamientos para la curación del vaginismo han sido múltiples; desde ejercicios de control pélvico, técnicas de eliminación del dolor, pasos de transición etc. Estos tratamientos no tienen un porcentaje de efectividad tan alta como nuestro tratamiento de inyección de toxina botulínica.

Previo al tratamiento con toxina botulínica, es necesario un correcto diagnóstico de la causa del dolor a la penetración, descartando otras cusas patológicas que pudieran producirlo. Una vez determinada la utilidad de esta terapia, el Botox se inyecta previa aplicación de una pomada anestésica local. Las inyecciones de toxina botulínica se dividen en varios puntos de aplicación, con objeto de afectar a la musculatura que produce la contracción dolorosa, evitando afectar a otros músculos de la zona. Actúa produciendo una parálisis del músculo inyectado, previniendo así la contracción y actuando como relajante muscular durante la penetración. Normalmente aplicamos gran parte de la toxina en el músculo de entrada, pues es el principal causante del bloqueo vaginal.

En numerosas ocasiones, con una única sesión el tratamiento es efectivo, aunque se presentan cuadros que requieren hasta de 3 sesiones espaciadas al menos  2 semanas para la solución completa, según el grado de vaginismo.